Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran¸ se reconocen y se abrazan y ese lugar es mañana. Suenan muy futuras ciertas voces del pasado americano muy pasado. Las antiguas voces¸ pongamos por caso¸ que todavía nos dicen que somos hijos de la tierra¸ y que la madre no se vende ni se alquila.
Mientas llueven pájaros muertos sobre la ciudad de México¸ y se convierten los ríos en cloacas¸ los mares en basureros y las selvas en desiertos¸ esas voces porfiadamente vivas nos anuncian otro mundo que no es este mundo envenenador del agua¸ el suelo¸ el aire y el alma.
También nos anuncian otro mundo posible las voces antiguas que nos hablan de comunidad. La comunidad¸ el modo comunitario de producción y de vida¸ es la más remota tradición de las Américas¸ la más americana de todas: pertenece a los primeros tiempos y a las primeras gentes¸ pero también pertenece a los tiempos que vienen y presienten un Nuevo Mundo. Porque nada hay menos foráneo que el socialismo en estas tierras. Foráneo es¸ en cambio¸ el capitalismo: como la viruela¸ como la gripe¸ vino de afuera.
del El libro de los Abrazos, Galeano.
miércoles, 18 de febrero de 2009
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